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El poder del MEME

el poder del meme - consultora interactúa
El meme es un concepto, una idea, una respuesta enteramente visual, a un contexto cultural o social del momento, con una carga importante de humor y de crítica, muchas veces, hasta políticamente incorrecto e incluso rayando en el bullying.
¿Cuándo cobró importancia para los profesionales en social media? Cuando nos dimos cuenta de que los memes no sólo potencian la viralización de los contenidos sino que también pueden afectar gravemente a la reputación online.

El factor humorístico

Remontándonos a las teorías de Freud sobre el chiste, vemos en el meme esacondensación visual de una idea o crítica hacia un contexto o situación, exacerbándola de tal manera que la lleva al ridículo; y es en ese reconocimiento instantáneo, en esa proyección inmediata del receptor con la situación, que estalla el «placer» del mismo expresado a través de la risa.

Para nuestro amigo Sigmund, el chiste es un «ahorro» mental, es unir puntos totalmente distintos bajo una misma consigna, el famoso doble sentido que al momento de ser descubierto genera una complicidad con el emisor. El chiste es la liberación, a través del ingenio, de un pensamiento reprimido o inadecuado.

El factor reputación

 

El meme siempre nos causará gracia mientras lo veamos desde la tribuna; pero es muy distinto cuando afecta a nuestra marca o empresa como respuesta a alguna crisis del momento, potenciando la viralización de la misma y afectando gravemente a nuestra reputación online (algo que bien conoció, por ejemplo, Valkswagen en los últimos meses).

Y esto se agrava aún más cuando el meme surge hacia una persona, ya sea un político o famoso, que tendrá que aguantar las embestidas políticamente incorrectas hasta dejar de ser noticia… ya que, una vez que la avalancha de memes comienza, es imposible de frenar. Así veremos miles de versiones compartidas a través de Whatsapp y Twitter, para filtrarse finalmente en Facebook y conseguir alcance mundial.

El factor comercial

 

¿Podemos considerar a los memes dentro de nuestra estrategia comercial? Por supuesto que sí, porque, como dije al principio, el meme no es más que una creación ingeniosa que condensa una idea ligada a un contexto. Si como profesionales de social media estamos atentos a cualquier suceso del entorno cultural que pueda ser aprovechado para que nuestra marca pueda irrumpir humorísticamente con una idea, no habrá mejor potenciador de la viralización de la misma. Pero estará en nuestra capacidad el saber controlar:

  • los límites éticos y morales del humor (no incidir en la burla, la injuria o el prejuicio)
  • la oportunidad del momento justo (el factor tiempo es importantísimo)
  • la repercusión medida en términos de ROI o posicionamiento
Directora de Marketing y Estrategia
Consultora Interactúa

10 tipos de trolls y cómo combatirlos

trolls - consultora interactua

La palabra troll, más allá de la imagen de monstruo gigante que se transforma en piedra a la salida del sol que de primera asoma a la cabeza de muchos seguidores de Tolkien (yo, entre ellos), en realidad, debe su origen etimológico más probable a un tipo de pesca en inglés del mismo nombre, evocando la idea de «morder el anzuelo». Así es como, ya desde un principio, podemos ir entendiendo el motivo que moviliza a estos personajes: nos quieren hacer picar, quieren sacarnos de nuestro entorno para atraernos hacia sus objetivos… que por lo general no son nada buenos.

Pero sigamos con la descripción: el troll es una persona que publica mensajes provocadores, irrelevantes o fuera de tema en un espacio de conversación -llámese foro, chat, campo de comentarios en Facebook, etc-, con la principal intención de molestar o provocar una respuesta emocional en los usuarios y lectores, ya sea por una patología o por simple diversión, logrando que los mismos usuarios se enfaden y se enfrenten entre sí.

En síntesis, un mal tipo que a los community managers nos va a provocar más de un dolor de cabeza.

Es por ello que en estos años de enfrentarme con distintos tipos de trolls y comparar experiencias junto a varios de mis colegas, he elaborado esta lista que categoriza a los más comunes. Asimismo, sugiero la manera de combatirlos de acuerdo a sus distintas características:

  1. Agresivo: Su único propósito es ofender a otros usuarios. Publica material ofensivo del tipo racista, machista, sexista… buscando provocar una rápida y agresiva reacción de la comunidad. Defensa: Eliminar sus comentarios e incluso bloquearlo, aludiendo a las políticas de uso de la página o reglas de convivencia preestablecidas.
  2. Spammer: Comenta sólo para insertar un enlace para ganar tráfico potencial o posicionamiento. Defensa: Eliminar directamente sus comentarios. En caso de que se vuelva repetitivo, remitirse públicamente a los Términos de Uso de la página, etiquetando a su perfil y al de su empresa. Si todo esto no funciona, bloquearlo.
  3. Emo: En entornos festivos, desanima con comentarios negativos y tristes, lamentándose y poniéndose en el papel de víctima. Compadecernos de ellos nos lleva a un serio desvío del tema de conversación. Defensa: Indiferencia total. El CM no puede ponerse en papel de psicólogo en nombre de la marca, y tampoco es el lugar ni el contexto para que la personas exponga sus problemas personales. Si no se les responde, suelen desistir rápidamente
  4. Sabelotodo: Rara vez deja comentarios a menos que sea para discrepar con el autor del post o corregirlo. Defensa: Responder con argumentos breves, racionales y apoyarlos con evidencia, pero con la mayor cortesía.
  5. Escéptico: Niega la realidad, proclamando que todo contenido presentado es falso (ej., datos, ganadores de un concurso) o trucado (imágenes, videos). Defensa: De acuerdo al nivel de interpelación del troll, se procederá a ignorarlo o presentar datos contundentes como evidencia para ponerlo en jaque.
  6. Talibán: Defiende a muerte una causa viendo posibles ataques desde cualquier flanco. Proclamará injusticias en el post más ingenuo. Defensa: Ignorarlo o eliminarlo remitiéndose a los Términos de Uso o Normas de Convivencia si es que falta el respeto con groserías o la toma con algún usuario.
  7. Chantajista: Usa las redes como herramienta de extorsión, emitiendo opiniones negativas cuidadosamente estudiadas para provocar una respuesta de la marca y así pedirle una “remuneración” o “cortesía”. Defensa: Establecer una respuesta cuidada y honesta (con evidencias, mejor), destacando cada uno de los posibles inventos o datos malintencionados en la exposición del troll para dejarlo al descubierto.
  8. Pedigüeño: Pide promociones, ofertas, concursos, sorteos… y todo beneficio que se le ocurra…continuamente, todos los días, todas las semanas, a toda hora. Defensa: A la misma y repetida pregunta o pedido («Cuándo…», «Quiero…», Hagan otro», etc.) la misma y repetida respuesta (“En este momento no”, “Más tarde”, “Lo estamos analizando”, etc.). No desistir y ganar por cansancio.
  9. Disruptivo: Añade comentarios que no aportan nada a la conversación o que están muy lejos del tema abordado, o responde con grandes imágenes de manera que sea difícil prestar atención a mensajes de otros usuarios. Defensa: Indicarles el tema abordado para volver a encausar la conversación. Si persiste, eliminar sus comentarios (tener en cuenta a la hora de redactar las Normas de Convivencia de la cuenta).
  10. Payaso: Postea continuamente comentarios que él considera graciosos, esperando cualquier oportunidad para hacer todo tipo de chistes y bromas sin sentido. Además de desviar la atención del tema principal, se convierte en un verdadero troll cuando sus chistes comienzan a subir de tono o pasan a la burla. Defensa: Eliminar todo comentario que incluya groserías o burlas remitiéndose a las Normas de Convivencia de la cuenta.

Como verán, una de las herramientas indispensables a la hora de gestionar crisis 2.0 con trolls es la de tener las Reglas o Normas de Convivencia ya redactadas y publicadas en la cuenta de la marca. Pero éste es un tema que dejo para desarrollar en otro post.

¿Te has topado con alguno de estos tipos de trolls? ¿Conocés algún otro?

Romina Moine
Directora de Marketing y Estrategia

Consultora Interactúa

16 errores comunes en Social Media

errores social media - consultora interactua

Existen muchísimos errores que podemos cometer en la gestión de redes sociales, ya sea porque recién empezamos a usarlas o simplemente por negligencia… Aquí les brindamos una recopilación de los más comunes.


1. Usar un perfil de usuario para tu empresa en Facebook: No sólo te arriesgás a que Facebook te cierre el perfil o te lo migre a página sin avisar, también perdés posicionamiento, la posibilidad de hacer publicidad y de obtener estadísticas, entre muchas otras funciones que brindan las páginas comerciales.

2. Faltas de ortografía: No sólo repercuten directamente en la reputación de la marca sino que indefectiblemente terminarán distrayendo a los usuarios del objetivo o tema principal del posteo.

3. No usar hashtags en Twittter o Instagram: Los hashtags permiten a otros usuarios encontrar fácilmente el contenido relacionado a sus intereses. Si no usás hashtags, sos prácticamente invisible en estas redes sociales.

4. ESCRIBIR TODO EL TEXTO DEL POST EN MAYÚSCULAS: Escribir en mayúsculas en Internet equivale a gritar, además de dificultar la lectura.

5. Publicar enlaces sin borrar la URL y sin introducción previa: No borrar el enlace al postear puede indicar a Facebook que estás practicando «linkbating» y te cierra el alcance orgánico, mientras que al no dar una introducción a tu contenido sólo estás haciendo un copy-paste, sin aportar nada de valor desde tu cuenta.

6. Abusar de emoticones: (dependiendo del rubro o tipo de cuenta) el community manager no debe acompañar cada uno de los posteos de la empresa a la que representa con emoticones. Este tipo de recurso quita madurez y profesionalismo al tono de comunicación.

7. Dar «me gusta», +1, fav a tu propia publicación: Es redundante, dado que si publicás algo, es porque te gusta/estás de acuerdo con ello… aparte de mostrar una actitud egocéntrica. Lo más patético que te puede pasar es terminar siendo el único que «le dio su apoyo» a su propia publicación.

8. Borrar comentarios negativos justificados: Los problemas pospuestos no son problemas resueltos. Un comentario negativo justificado nunca se elimina sino que se gestiona. Esto evitará una futura crisis y aportará mayor transparencia a la marca en redes sociales.

9. Confiarse demasiado en el programado de posteos: Podemos programar un evento con 72hs de anticipación que luego se suspende, o su contenido es afectado por el clima o por un conflicto a nivel nacional. Debés chequear siempre el contexto del día en que se publicará un posteo programado.

10. Confundir a la cuenta comercial con la cuenta personal: Un despiste del CM puede ocasionar que opiniones personales sean publicadas como propias de la empresa. Muchas crisis 2.0 han derivado de situaciones como éstas. ¡Hay que chequear 2 veces antes de publicar!

11. No responder los mensajes directos o consultas en el muro: Las redes sociales no son unidireccionales como la radio, el diario o la TV. Son medios bidireccionales, otro canal más de comunicación con el cliente. Si no vas a responder a los usuarios en las redes sociales, es mejor que no estés en ellas.

12. Postear mensajes publicitarios todo el tiempo: El contenido se hace monótono, no genera conversación y termina siendo considerado spam.

13. Demasiado texto en las imágenes: Por un lado, estamos creando mucho ruido y distrayendo. Por otro, si estamos en Facebook, no vamos a poder impulsar publicitariamente el posteo.

14. No segmentar los anuncios: De nada me sirve que gente de Perú se haga fan de mi zapatería en Santa Fe. No segmentar nuestros anuncios es un derroche de dinero.

15. No estableces objetivos antes de realizar un concurso o sorteo: Este tipo de promociones requiere de mucho recurso humano, temporal y monetario. Asegurate de establecer un objetivo concreto antes de lanzarte a armar un sorteo sólo porque es el día del amigo, el perro o la abuela.

16. No medir resultados: Sin medir, nunca conoceremos el resultado de nuestros esfuerzos. ¿Cómo justificamos nuestro salario o nuestra inversión en redes sociales? Además, medir nos permite corregir y proyectar.

¿Qué otros errores comunes en social media conocés?

La insoportable levedad del Me Gusta

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Hace unos años ya, en el medio de la vorágine del “me gusta”, producto de la facilidad para acceder a la acción del pulgar hacia arriba desde los dispositivos móviles, una amiga publicó en su muro de Facebook “Ojalá a la gente le gustaran tantas cosas en la vida real como le gusta en la redes sociales”.

Ahí comencé a prestar atención a los “me gusta” de mis contactos, a quienes los ponían, y al mensaje que contenía el posteo que había generado los clicks en el botón del “megusteo”.


A lo que siguió ya lo intuís: la acción pasó a significar, además de lo que literalmente denota, un montón de actitudes/opiniones en base al mensaje, foto, vídeo. Incluso si lo analizamos más profundamente, el “me gusta” podía no llegar a ser inherente al mensaje en sí, sino sólo al emisor del mensaje (por ejemplo: a mí no me gusta la berenjena, pero mi mejor amigo publicaba una foto de sus milanesas de berenjena y yo apoyaba con un clic la iniciativa de mi amigo por cocinar, acompañada por un comentario como “puaj”).

Esto, claro está, causó algunos ruidos y contradicciones, y dadas las acotadas acciones que existen actualmente en Facebook (me gusta, comentar, compartir) el emisor tuvo que adaptar sus mensajes en pos de las posibilidades de respuesta. Porque, si no, teníamos una publicación como la de “Falleció China Zorrilla” con un gran número de gente a la que «le gustaba» eso. A lo cual, reflexionando (y obviamente pensando que cada uno de nuestros posteos tiene el objetivo de generar devoluciones), reelaborábamos la frase y escribíamos un “Chau genia, te recordaremos siempre”, por ejemplo.

Lo que vale analizar aquí es la causa de la sobrecarga de responsabilidad que tiene ese simple botón (y al que podemos sumar en otros niveles al “fav” de Twitter y al “corazón” en Instagram). Y esto responde a un desarrollo cada vez más variado de las acciones que los usuarios de la Web 2.0 pueden realizar. Ya no son estados que gustan o no… son opiniones políticas a las que podés adherir o no (con una necesidad interna de expresarlo); son lugares a los que quiero dejar en claro que voy a ir; son campañas solidarias en las que colaboro y quiero que colaboren.

En sí ya son acciones que no pueden tener una retroalimentación desde lo cuantitativo (acumular “me gusta”) solamente. Y si bien los usuarios nos hemos adaptado magistralmente al medio y sus posiblidades, justamente los diferentes usos que se le ha dado al “me gusta” deja en evidencia el deseo de tener acceso a más acciones públicas en las redes. Sumado a esto, el revuelo que causa cada rumor sobre el botón de “no me gusta” que pareciera ser un mesías 2.0.

En mi opinión, Zuckerberg y compañía han encontrado en estos botoncitos, el elemento por excelencia para poder medir. Porque al fin y al cabo,  aquí lo que cuentan son los números. Y abrir la puerta a otra acción humana que pueda ser identificada, medida, segmentada y que genere los datos necesarios para un retorno de inversión es un trabajo harto complejo. Por otro lado ¿Cómo analizar las acciones de los usuarios desde un punto cualitativo? ¿Cómo lanzar una nueva acción si todavía no controlamos la semiosis del  “me gusta”?

Poder generar una estructura para medir un “no me gusta” u otra acción, es tener que prepararse para otra época de mutaciones simbólicas como el “me gusta”.

Por otro lado, es imposible dejar de lado que las redes son, en sí, empresas que cotizan en Bolsa y que se sostienen por publicidades. Y es arriesgado pensar en la cantidad de personas que podrían bajar su interacción o incluso cerrar sus cuentas ante un número significativo de “no me gusta” que afectara su posicionamiento o reputación.

Mientras, los usuarios, piden a gritos poder mostrar su disconformidad. Porque hoy todo pasa por las redes y pareciera que queremos corresponderlas cada vez más con la realidad.

No nos puede gustar todo, todo el tiempo (como mi amiga ironizaba en su frase). Nuestras insatisfacciones, nuestras oposiciones, nuestros rechazos rotundos a determinadas publicaciones quieren manifestarse… Y el comentario no basta. No. Deben poder acumularse, tener engagement. Deben ser 2.0.

Juan Nicolini
Community Manager

Consultora Interactúa

10 razones por las que las empresas deberían participar en las redes sociales

10 razones redes sociales - consultora interactua

 

Es un ejercicio constante del equipo de trabajo de Consultora Interactúa el crear contenido para campañas gráficas. Es así como van surgiendo diferentes conceptos bajo una misma consigna, ideas y conocimientos provenientes de la experiencia que se transforman en listas ricas en consejos y recomendaciones.

En esta ocasión, queremos acercarles las que consideramos 10 razones por las que las empresas deberían participar en las redes sociales con cuentas y espacios propios, gestionados por profesionales:


  1. Por SMO (social media optimization): La presencia e interacción de las marcas en las redes sociales mejora su posicionamiento en los motores de búsqueda.
  2. Por atención al cliente: Las redes sociales son un canal más de comunicación con el cliente. Según investigaciones, las personas acuden cada vez con más frecuencia a las redes sociales para solucionar problemas con productos y servicios.
  3. Por fidelización: En las redes sociales, las marcas pueden proveer contenidos que no se ofrecen en ningún otro medio tradicional.
  4. Por monitoreo: Aunque tu marca no esté en las redes sociales, la gente ya está hablando de ella en esos canales. Es necesario estar atentos a nuestra reputación online para evitar crisis 2.0 y aprovechar oportunidades de venta.
  5. Para ampliar base de datos: El uso de aplicaciones en concursos y sorteos cuya mecánica incluye la dirección de mail para participar, no sólo nos permite ampliar nuestra base de datos para e-mail marketing, sino también aprovecharla para campañas publicitarias mejor segmentadas en Facebook.
  6. Por posicionamiento de marca: Asociando nuestra marca a los valores adecuados y transmitiéndolos a través de contenidos adaptados a los diferentes canales donde se encuentre nuestro público objetivo.
  7. Para influir en la decisión de consumo: Facebook ofrece la ventaja del “factor social”. Como cada publicidad de nuestra marca va acompañada por un “a tu amigo le gusta esto”, no sólo aumentará x 4 la posibilidad del clic sino que también influirá en la decisión final de compra.
  8. Por networking: Permiten establecer nuevas relaciones profesionales, desarrollar redes de colaboración y crear nuevos contactos en áreas que nos interesan. Cada día miles de profesionales y empresas buscan conectarse con sus pares en las redes sociales para intercambiar información e ideas.
  9. Por alcance: Una publicación en redes sociales tiene una capacidad de distribución mayor que una en medios convencionales… por un monto de inversión publicitaria mucho menor.
  10. Por interacción: Podemos lograr tener devoluciones instantáneas de nuestros clientes para determinar sus gustos, su afinidad a la marca, lo que desea y lo que está dispuesto a pagar.

¿Estás de acuerdo con estas razones? ¿Agregarías otras?

Elecciones y Ciudadanía 2.0: Apreciaciones sobre las campañas propagandísticas en la Web

elecciones - consultora interactua

 

Ya es evidente que el Marketing ha afianzado estrategias en la Web, siendo ésta (con las redes sociales a la cabeza) el campo más fértil para transmitir todo tipo de mensajes.

Claro está que el ámbito de la política no escapa a estas cuestiones, y en este 2015 los argentinos nos encontramos con un panorama tecnológico muy diferente al de las últimas elecciones presidenciales de 2011, no sólo en cuanto al avance y la ampliación de tecnologías, sino también cualitativamente, por el modo en que las personas hacemos uso de estas nuevas alternativas del Social Media.


La naturaleza de la Web 2.0 (con los pros y contras que ya han sido largamente analizados), demandó a los candidatos, partidos, estructuras proselitistas y distintos movimientos políticos a trazar estrategias de comunicación para optimizar su mensaje en base a objetivos: juntar adeptos, compartir ideas, debatir, transmitir mensajes de gestiones. Lo cual llevó a incluir dentro de los equipos de trabajo a profesionales de Social Media, perfeccionando estrategias de Marketing Político y armando una estructura con funciones, público y objetivos claros.

En un año electoral esta estructura es más visible, sumándose al resto de los discursos que entran en juego en el océano de datos web, colaborando con el anclaje información/desinformación.

Ahora, si bien ha habido debates sobre cómo planificar mensajes proselitistas eficaces en la Web, se han elaborado teorías sobre cómo organizarnos en semejante campo virtual, se han establecido parámetros, etc, pienso que aún no ha habido un análisis verdadero sobre la otra pata de este juego: el usuario/ciudadano2.0/votante… Es decir nosotros.

Querramos o no, estar en redes sociales nos convierte en Prosumers. Es decir, no sólo en meros receptores de información si no en productores de nuevos mensajes: un “me gusta”, un retweet, un comentario o compartir una publicación ya es un mensaje enviado por nosotros. Y el concepto de “uso consciente/responsable” no está latente. Muchas veces no nos damos cuenta de la implicancia que esto tiene porque interactuamos con fotos de gatitos, mensajes de amor y videos graciosos. Pero cuando se trata de información, muchas veces la vorágine 2.0 no nos da tiempo para el ojo crítico del mensaje.

Podríamos decir que hoy por hoy hay mucho “pescado podrido 2.0”. Si bien esto no se limita a campañas políticas que sobrevaloren o difamen a cierto candidato, es paradigmática la cantidad de cuentas fakes que remiten a personajes de la política y otros movimientos que se encargan constantemente de inyectar información que sigue la misma lógica de la información web (con las fuentes carentes de sustento como “según informan allegados a tal partido…”).

¿Cómo pararnos ante esta situación? Aquí planteo una serie de acciones, desde mi humilde posición de usuario 2.0.

  1. La famosa frase de la crítica de medios dice “antes que escuchar una sola voz, mejor no escuches ninguna”. Por eso, si nos resuena un mensaje en redes sociales lo mejor es contrastarlo con otros medios. Ya sea con otra página web, otra plataforma, el diario, la radio etc.
  2.  Posteos de cuentas oficiales. En Facebook y Twitter, las denominadas cuentas oficiales de instituciones y personajes públicos son identificadas con un tilde azul junto a su nombre, justamente para diferenciarlos de cuentas falsas. Aún así hay muchos que sostienen que el famoso tilde azúl no es 100% seguro. A lo cual redoblo la apuesta en el punto 3.
  3. Análisis de la cuenta del emisor del post: cuántos seguidores tiene, posicionamiento, datos de su biografía (en esta última, muchas veces veremos que no tienen ningún dato, o veremos algún correo o nombre que nada tiene que ver con el personaje o la institución, lo cual nos da un parámetro de fiabilidad).

No es esto una llamada a la acción de investigadores y refutadores de mensajes políticos. Pero sí una serie de modestos tips para tener criterios de observación, si es que entramos a consumir y ser afectados por las campañas en redes sociales.

Así como el trabajo a conciencia como ciudadanos offline hace de vigilante de las gestiones de las instituciones, y ayuda a redoblar esfuerzos en pos de un mejor trabajo para la sociedad, formar un ojo responsable, o por lo menos un criterio de lectura más profundo de los mensajes en la red, obligará a profesionalizar y perfeccionar el trabajo a conciencia en Social Media. Y así separar las aguas entre los “posteadores” y los verdaderos profesionales del Social Media.

Juan Nicolini
Community Manager
Consultora Interactúa

Cómo usar Periscope en tu estrategia Social Media

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Periscope es una aplicación de streaming, esto es: permite a los usuarios transmitir y ver en vivo cualquier evento. Sus características visuales y de comunicación bidireccional, la transforman en una herramienta perfecta para agregar a nuestras estrategias de Social Media.


UN ORIGEN MUY 2.0

Nació puramente de la cultura 2.0, de nuestra necesidad de estar al tanto y de compartir lo que sucede a nuestro alrededor… Así fue que en el 2013, Kayvon Beykpour, después de presenciar las fuertes manifestaciones contra el gobierno de Estambul en su viaje a Turquía, terminó preguntándose “¿Por qué habiendo tantos smartphones en el lugar ninguno podía transmitir en tiempo real lo que estaba pasando? La gente enviaba fotos y tuits, pero no era lo mismo”.

Cuando volvió a Estados Unidos, se puso manos a la obra con su amigo Joe Bernstein, para crear la aplicación. A principios de 2014 surgió la primera beta y luego de un año, Twitter la compró por 100 millones de dólares.

Teniendo en cuenta este origen, ya podemos vislumbrar el uso que el público puede darle a esta aplicación, lo que lo impulsa: la curiosidad, el estar al tanto, el compartir en tiempo real. Y en base a estos parámetros debemos elaborar el contenido y el tono de comunicación que utilizaremos como empresa para participar en esta red.

CARACTERÍSTICAS

 

  • Bidireccionalidad: Publicamos contenido audiovisual mientras recibimos en directo los comentarios a través de chat de quienes ven nuestra transmisión. Es por esto que es necesario responder a las preguntas mencionando a los interlocutores y no tardar demasiado en contestar para que no se vayan acumulando las consultas o nuestros receptores se sientan desatendidos.
  • Duración limitada y retransmisión: Aunque, por defecto, las transmisiones se pueden volver a reproducir (esta opción puede ser desactivada), todas las publicaciones tienen una vigencia de sólo 24 hs.
  • No se puede buscar contenidos, sólo usuarios. Éste es uno de los puntos más débiles de la herramienta, sobre todo si queremos darle un uso comercial, pero podemos subsanarlo usando hashtags en los títulos de nuestras transmisiones que serán compartidas en Twitter, red en la que la búsqueda por hashtags sí funciona.
  • Notificaciones: La aplicación envía una notificación a nuestros seguidores cada vez que empezamos a hacer streaming, por lo que es menester conseguir una gran cantidad de seguidores.
  • Corazones: La popularidad se mide en base al número de corazones que obtiene una cuenta, los cuales son otorgados por la gente cada vez que le gusta una transmisión. No olvidemos pedir a la gente (call to action) que nos den sus «corazones» para calificar nuestra transmisión. Así mismo, es importante nombrar una URL para que la gente pueda buscar más info luego de la misma (derivación de tráfico a nuestra web).

CONSEJOS TÉCNICOS

  1. Apenas creamos una cuenta, además de anunciarlo en las redes sociales más populares, es necesario empezar a seguir otras cuentas en Periscope para que noten que ya tenemos presencia en la misma.
  2. Asegurarse una buena conexión a Internet.
  3. No mover demasiado la cámara (se pixelan las imágenes).
  4. Al final de la transmisión, dejar pasar 3 segundos antes de cortar.

USOS

Perisope es excelente para:

  • demostraciones de producto / servicios / instalaciones
  • seguimiento de eventos
  • entrevistas
  • sesión de preguntas y respuestas con clientes

EJEMPLOS DE MARCAS QUE YA HAN EXPLOTADO LA APP

  • Red Bull: Transmitió el Miami Music Week, potenciando su presencia en el evento y tratando de ganarse a los jóvenes.
  • Adidas: Mostró en tiempo real a toda su comunidad de seguidores la firma del contrato con el futbolista del Real Madrid James Rodríguez. 

  • BarkBox: Esta startup estadounidense transmite imágenes de los cachorros que habitan por sus oficinas. 

  • DKNY: La firma de moda, previo aviso a través de Twitter, muestra a todos sus seguidores algunas de las prendas que se encuentran en su armario.

  • Periodistas y Famosos: Actualmente muchos periodistas y gente del espectáculo están dando a conocer a sus seguidores noticias del día a día.

CONCLUSIONES

Como toda nueva herramienta que incorporamos a nuestra estrategia de Social Media, necesita ser estudiada en orden a analizar qué objetivos puede ayudarnos a alcanzar. En base a las características explayadas en esta nota, creo que Periscope puede servir a las marcas para 4 objetivos esenciales:

  1. Atraer nuevos clientes debido a su gran alcance global.
  2. Fidelización, al demostrar transparencia (Periscope no permite editar videos, es en vivo, es desestructurado) y humanización (conversamos, escuchamos, respondemos).
  3. Vanguardia. Una empresa que usa Periscope, es una empresa que está al tanto de las nuevas tecnologías y nuevas maneras de comunicarse con su público.
  4. Ventas. Dirigiendo tráfico a nuestra web, convenciendo sobre las cualidades de nuestros productos, aclarando dudas, demostrando lo que nos hace diferentes a la competencia, empleando llamadas a acción.

 

Romina Moine
Directora de Marketing y Estrategia

Consultora Interactúa

Community Management: Su lugar y su valor en el organigrama empresarial

community management empresa - consultora interactua

Quienes llevamos ya un tiempo en el campo de la gestión 2.0 hemos sido testigos de un tibio aunque constante desarrollo de actividades en redes sociales por parte de las empresas y organizaciones. Y esto se debe a una contradicción entre la evidente convicción de que la Web es un espacio de inmensas posibilidades y el desconocimiento, la falta de iniciativa (moderada por la costumbre de los campos de gestión convencionales), y el latiguillo de “las redes sociales no son lugar para cualquier empresa (debate que dejaremos para otro artículo).


Una vez pasada esta contradicción, empiezan a surgir focos de gestión 2.0 muy dispares, que no logran definir a los responsables de esta tarea, generando ruidos, problemas, y malgasto de recursos. Detallamos aquí un par de casos que sirven de ejemplo:

  1. Por un lado están las empresas que se animan, pero no desde una planificación previa al comienzo de los programas de trabajo (anuales, semestrales, mensuales), sino a partir de iniciativas menores que terminan convirtiendo al empleado/a que propone la idea en “el/la chic@ del Facebook”, quien además de su tarea actual en la empresa (que no tiene que ver con comunicación y redes sociales) suma la atención de un canal de comunicación complicado de gestionar. Así, la iniciativa termina convirtiéndose en una estructura que no sólo cuenta con una sola persona a cargo sino que además, su atención no es completa ya que es compartida con otra tarea.
  2. En otro punto, existe un error de concepto en cuanto a redes sociales: como su actividad está estrechamente relacionada con la tecnología y la informática, entienden que es tarea del área Cómputos, por el solo hecho que los muchachos del área saben de computadoras y páginas web. Y nuevamente agregan una tarea de naturaleza diferente a un área que no tiene todo lo necesario.

Entonces ¿Quién se encarga? 

Estos dos casos son ejemplos del error de las empresas al querer encasillar la comunicación 2.0 (en realidad, todo lo referido a la comunicación) como apéndice de alguna otra área de tareas (Cómputos, Comercial, Recursos Humanos, etc), cuando en realidad es una práctica transversal que involucra a todos los elementos de la empresa. Ya se han dado contundentes pruebas de que estamos hablando de la Web como un campo con naturaleza, códigos y usuarios totalmente diferentes a los conocidos hasta hoy, demandando un área que responda a estas condiciones.

Por lo tanto ¡Implica un costo!

Es inocente pensar que, para tener una presencia fuerte y competitiva en redes sociales, no habrá que invertir tiempo, recursos, personal, etc.

Sí, tiene un valor. Y es el de tener un personal capacitado, con herramientas que permitan planificar y no trabajar sobre improvisaciones (que en la Web puede generar muchos problemas), con tareas y objetivos concretos. El Community Management es una profesión que ya tiene consolidado su perfil.

La improvisación, falta de interés, de conocimiento, llevan a una visión negativa de la empresa en redes sociales. Incurrir en ellas no debe ser una tarea librada al azar si es que queremos no sólo aprovecharla sino también evitar que afecte a la organización.

Tener las herramientas y la capacidad de medir el impacto de lo que decimos en redes sociales, y de analizar cómo lo decimos, estar atentos a los cambios del mundo 2.0, mantener nuestra actividad web ligada al contexto (económico, político y social), evaluar los momentos para publicar, leer las estadísticas y resultados para saber qué rumbo tomar, son tareas que, si las pasamos al campo offline jamás podríamos decir que es posible hacerlo sin invertir tiempo, energías y sobre todo dinero.

Y de hacer eso sin la conciencia del campo profesional y el valor que tiene, lleva al desinterés de nuestros clientes (reales y potenciales) en redes sociales, a poner recursos a medias tintas solo porque “hay que estar en redes” cuando podríamos aprovecharlos en otra instancia, y dejamos abierta una puerta a las críticas que pueden volverse virales en la Web y llevar a las crisis. Por lo cual si las empresas se preocupan por los costos de tener personal formado en gestión 2.0, deberían reflexionar sobre lo caro que sería no tenerlo.

Lo interesante de este panorama es que, al no haber escuelas definidas sobre el lugar y el valor del Social Media en las organizaciones, abre una gamma de posibilidades.

De acuerdo a la que elija la empresa, y la importancia que le dé, tendrá sus resultados. Es una decisión política que no puede estar sujeta a iniciativas tibias e improvisadas.

Juan Nicolini
Community Manager
Consultora Interactúa

Hot Sale y Transparencia 2.0

hote sale y transparencia - consultora interactua

Hot Sale se denomina a la propuesta de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico que da cuenta de la tendencia por parte de los consumidores a comprar productos a través de la web.

En nuestro país, cada vez más personas adoptan esta modalidad de compra, motivados no sólo por las alternativas prácticas que implican las nuevas tecnologías, sino también por la inyección de ofertas, facilidades y beneficios que las empresas proponen en la red para incentivar esta nueva vía de comercio.

Este fenómeno es significativo para la investigación dado que, si bien desde el campo intelectual y los planos de análisis ya lo saben, la mayoría de las empresas no tiene en cuenta que la naturaleza de la web, así como puede mutiplicar enormemente nuestras buenas acciones comerciales y las virtudes de nuestra organización, también puede llevar a planos masivos nuestras falencias.

Los datos positivos de este evento vienen de la mano del incremento de tráfico en la red, el mayor uso de aplicaciones de celulares para realizar las compras, como así también la variedad de productos que ya no se limita a tecnología.

Y entre las falencias, podemos distinguir dos categorías:

  1. Las que se remiten a una falta de infraestructura para el servicio de venta online (teniendo en cuenta que son ofertas, era evidente que se incrementaría el tráfico, se podría haber prevenido el error de “sitio caído”). Demuestra que la presencia online no es una puerta, un medio para llevar a la estructura convencional de venta (por ejemplo el salón), sino que es un espacio de interacción en sí mismo y demanda estructura y organización propia (y muy diferente a la estructura y organización de venta y administración offline).
  2. Las que comprenden la idea errónea de un cliente pasivo y en solitario. Apunto principalmente a las ofertas y promociones “parciales” o (arriesguemos) “engañosas”. Y aquí me paro desde una posición de consumidor: claro está que hay toda una metodología de Marketing que apela a informaciones parciales o que orientan de determinada manera a una compra y que terminan en un producto que no cumple exactamente con todas las características que se ofertaban. Si bien criticable, muchas veces en el comercio convencional esto podía pasar sin mayores inconvenientes a una cara de disconformidad del cliente (que sin embargo, incluso, compra el producto), y una serie de comentarios a unos cuantos conocidos sobre la mala experiencia con el mismo. En el comercio 2.0 la lógica es la misma, pero se multiplica dada las posibilidades de los usuarios que tienen la posibilidad de llegar con su queja a más cantidad de gente, sumando adeptos a la crítica y afectando, claro está, la reputación on line de la empresa y poniéndola en riesgo de crisis 2.0.

A mi criterio la transparencia es LA cualidad en cualquier formato de venta, y definitivamente la web llevará (por su naturaleza y el tipo de usuarios/clientes que está formando: prosumer) a modificar estas tendencias “engañosas”.

Tener en cuenta la naturaleza del campo de venta 2.0 y del cliente que éste crea (entendiendo  que estos son muy diferentes al campo y cliente convencional), son elementos fundamentales para seguir desarrollando la presencia y reputación on line de las empresas en eventos tecnológicos como estos.

Juan Nicolini
Community Manager

Consultora Interactúa