Blog Listing

¿Cómo sería el mundo sin redes sociales?

Una de las herramientas más importantes para quienes trabajamos en marketing digital es el “trends” del buscador más famoso. Herramienta utilizada permanentemente para analizar los términos que debemos usar y hacia dónde debemos dirigir nuestras estrategias. 

Así fue que, justamente analizando “cómo y qué” busca la gente en internet, descubrí que lo más buscado en los últimos dos meses fue, palabras más, palabras menos, “redes sociales caídas”. 

Al notar los números de las búsquedas, se puede percibir una especie de psicosis generada ante tal evento, que ni siquiera es mundial, ya que cuando una red social se cae, solo sucede en algunos países, en algunos de los continentes.

Casi inevitablemente surge la pregunta de: ¿Puede el mundo funcionar sin redes sociales? o al menos sin las consideradas “más importantes” desde hace algunos años. ¿Podrá la humanidad continuar el desarrollo que lleva en las últimas décadas, sin la existencia de las redes sociales? 

 

Un mundo sin redes sociales

Según una experta del Media Lab del Massachusetts Institute of Technology (MIT) “el mundo podría funcionar, por supuesto. Pero sería un mundo muy diferente al que conocemos tanto en nuestras dinámicas sociales como económicas. Sin embargo, no podemos afirmar que sería un mundo mejor o peor. Solo sería un mundo diferente”.

“Por supuesto que si”, afirma el decano de una Facultad de Derecho y Ciencias Políticas, “las personas tienen una sobredimensión de la importancia que tienen las redes sociales.” culminó diciendo. 

Personalmente opino que los hábitos que se han construido en las últimas décadas son muy importantes y significativos, en lo que respecta a la relación sociológica que se fue creando. 

¿Que tan real es el emparejamiento que crearon las redes sociales? 

Porque, nadie puede negar que las redes sociales nos pusieron a todos al mismo nivel: Cualquiera puede vivir el día a día de su estrella favorita, conversar, conocer su intimidad. Cualquier negocio local, puede pelear una porción de mercado a cualquier multinacional. Cualquier vecino puede dar su opinión a cualquier político, o reclamar a cualquier empresa. 

“Son hábitos que están arraigados fuertemente en la humanidad”, entonces.. tanto para un lado como para otro, desde el lado de los “comunes mortales” ¿Cómo viviremos sin tener ese descargo, esa conexión, ese trato con todo lo que nos rodea? 

Y para la otra cara de la moneda igual: ¿Cómo reconstruirán su vida “los famosos, de cualquier rubro, sin ese contacto permanente y cercano con sus seguidores? ¿Cómo harán las empresas para determinar sus estrategias de marketing sin el feedback de la gente?

Seguramente muchos estarán respondiendo a gritos “¡Cómo lo hicieron durante miles de años antes!” y.. no. aunque suene un poco popular, desde ya les aseguro que no será lo mismo, por lo menos con estas generaciones. 

 

¿Sería involucionar volver a vivir sin redes? 

«Alguna vez la humanidad vivió sin ellas», me diría alguien mayor 

«Son simplemente habilidades que en algún momento aprendimos para comunicarnos sin necesidad de tener que estar en el mismo lugar” afirma Cristina Velez, cofundadora de Linterna Verde (grupo interdisciplinario que estudia los dilemas entre internet y sociedad).

¿Cómo podría la humanidad cambiar los hábitos actuales? ¿Qué hay de las nuevas pautas establecidas para comunicarnos, para entablar relaciones? 

El mundo podría seguir tranquilamente sin redes sociales. «Sería un mundo un poco más lento, pero más beneficioso para la salud mental”, afirman algunos.

Nadie puede negar que sería un mundo más saludable, pero ¿qué hay del desarrollo en todos los ámbitos? no sólo las comunicaciones, la tecnología, el comercio, las políticas internacionales, la lucha contra las enfermedades. Un sin fin de temas que las redes sociales han cooperado de manera positiva. Nadie puede negar que por ejemplo whatsapp es claramente una herramienta de trabajo. Es innegable que los mercados y las industrias se verían afectados. 

 

Si las redes dejaran de funcionar de manera permanente, ¿qué sucedería con la sociedad? ¿Cómo sería esa transición?

Lo primero que afectaría es la manera en cómo nos interrelacionamos con las personas más cercanas (familiares y amigos), ¿volveríamos a hablar por teléfono? ¿Enviaríamos mensajes de texto nuevamente? Al fin y al cabo muchas relaciones en las redes sociales se mantienen artificialmente vivas. Y ese tiempo vacío «de no hacer nada» lo llenamos navegando en las redes.

En varios países tienen proyectos muy interesantes de descongestión digital en los que las personas van a comunidades, ciudades o pueblos pequeños, que no pasan de 600 mil habitantes, en donde la regla de convivencia es no tener uso de los celulares sino solamente para temas estrictamente necesarios y los índices de calidad de vida se incrementan poderosamente.

“Nosotros le concebimos excesiva importancia a la velocidad, a la transmisión de datos, a las tareas diarias. Lo que hay que hacer ahora es la lentitud, disfrutar los momentos, bajar la velocidad con la que hacemos las acciones de cada día y ahí vamos a ganar muchísimo”, explica el sociólogo Sygmunt Bauman, al explicar los problemas de las sociedades de estos tiempos.

Asimilarlo es simplemente decir vamos a utilizar otras tecnologías para comunicarnos. 

«En ese medida lo que hay son tecnologías de información y las comunicaciones han avanzado muchísimo más allá de estas tres redes sociales”. dice Nicolás Díaz, quien también fue director de Democracia Digital

Así, el mercado generaría un producto paralelo que logrará suplir esa ausencia del mercado. “Pero en temas de asimilarlo, me imagino que la sociedad tendrá que asumir los costos económicos de información que trae no tener esas tecnologías”, indica, añadiendo que habría que volver al teléfono, al correo, incluso a la tecnología morze. “El ser humano es tan recursivo que podría encontrar otros medios para suplir estas redes, es una ley de mercado”, afirma.

 

Hay muchos puntos de vista para analizar la incógnita. Pero en definitiva: ¿Las redes sociales son beneficiosas o perjudiciales para la sociedad? 

“Si uno cree en el capitalismo voraz y salvaje y en la productividad, creo que es preferible tener redes sociales. Ahora, si uno prefiere una vida mucho más calma, estática, no tan productiva pero sí mucho más sana, pues es mejor no tenerlas”. “Esa es una pregunta que nos tenemos que hacer como sociedad y no como individuos”, sostiene Nicolás Díaz.

Para Cristina Vélez, “depende de si se ve con un enfoque personal o social. Han sido poderosas en ampliar voces que antes eran marginales, a nuevos grupos que tienen ciertas conquistas sociales, como los pañuelos verdes en Argentina”. Pero según Vélez las redes también tienen un lado negativo. “La libre asociación digital también se afecta, porque hay miles de personas en la red guardando datos que después pueden ser utilizados en tu contra en caso de que, por ejemplo, quieras abrir una organización”, puntualiza.

En definitiva, muchas veces, los humanos, actuamos por actuar. Tanto de buena fe, como de malas intenciones, y a parte podríamos estar un día entero enumerando aspectos buenos y malos, beneficios y perjuicios de las redes sociales. 

Si me preguntan a mi, las redes sociales no son malas, las situaciones propiciadas únicamente son determinadas por el uso que cada individuo hace de ellas.

 

Sebastían Bazán
Community Manager – Redactor
Agencia Interactúa


Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Más info

aceptar